Cómo convertirse en autoconsumidor
El autoconsumo permite consumir energía propiamente producida, generando una reducción en la factura eléctrica y en las emisiones de efecto invernadero emitidas. Convertirse en autoconsumidor está en mano de todo tipo de usuarios.
Hay muchas instalaciones que habilitan el autoconsumo, pero entre las más comunes se encuentran las instalaciones fotovoltaicas o mini eólicas. Estas se conectan a la instalación eléctrica del usuario priorizando la energía auto-producida, pero sin perder la conexión a red.
Para empezar, es necesario realizar un estudio de viabilidad del lugar a implantar el autoconsumo. Es importante conocer el potencial energético de la ubicación, qué energía renovable se adapta mejor, qué posibilidad de ahorro económico existe y la inversión que la instalación supone. Este estudio lo realizan empresas especializadas en el sector.
Una vez conocidos los anteriores datos, se debe decidir por que modalidad de gestión de excedentes optar. En toda instalación se genera excedente en mayor o menor medida dado que los momentos de generación no tienen por qué coincidir con los de consumo. Para la gestión de estos excedentes se ofrecen tres opciones:
- Sistema con compensación simplificada: En instalaciones menores a 100KW, la comercializadora puede realizar una compensación de excedentes. Los excedentes inyectados a red son compensados como un ahorro en la factura eléctrica mensualmente.
- Sistema sin compensación simplificada: Esta opción permite vender todos los excedentes sin límite mensual por lo que se aplica a instalaciones de mucha generación de excedente. Supone darse de alta como productor de energía y realizar trámites administrativos y fiscales.
- Sistema con almacenaje: En estos sistemas se opta por instalar baterías con el fin de almacenar el excedente creado. Esta configuración permite un mayor autoabastecimiento, pero implica una mayor inversión por lo que es recomendable estudiar su rentabilidad.
Por último, se encuentran los trámites. Se debe verificar que el autoconsumo se lleve a cabo cumpliendo con los requisitos de calidad y seguridad industrial y que no existen impedimentos legales, como, por ejemplo, alguna restricción en el Departamento de Urbanismo del ayuntamiento. Junto a lo anterior, se encuentran los trámites administrativos de la instalación que dependiendo de la tipología varían, el registro ante la comunidad autónoma y las notificaciones ante la distribuidora eléctrica. Por norma general, la empresa encargada de la instalación de autoconsumo, llevará a cabo todos los pasos técnicos t administrativos necesarios.